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Pararrayos protegen casas, negocios y vidas

enero 17, 2019

La Amazonía ecuatoriana es la zona con más tormentas eléctricas en el país.

Con el inicio de la época invernal no sólo las enfermedades estacionales se presentan, sino también fenómenos naturales que afectan la vida de las personas y sus actividades cotidianas.

En la madruga del pasado lunes 7 de enero, un estruendo prolongado alarmó a la mayoría de los ciudadanos del sur de Guayaquil, y es que la intensa lluvia estaba acompañada de rayos y truenos que provocaron la caída de un árbol y la suspensión del servicio eléctrico en algunas zonas de la ciudad.

Según un artículo publicado en abril del 2018, por la revista de la Escuela Nacional Politécnica Ecuador tiene un nivel ceráunico (número promedio de días al cabo del año en los que hay tormenta) significativo siendo la Amazonía la zona con más tormentas eléctricas, con un valor de 120 días al año; y provincias como Pichincha, Esmeraldas, Guayas y Loja que de igual forma presentan un nivel ceráunico considerable.

A decir de Daniel Faour, Gerente de la Casa del Cable, las descargas atmosféricas, más conocidas como rayos, son de alta importancia, debido a que si caen en zonas en las que existen subestaciones eléctricas pueden causan apagones prolongados y en muchos casos muertes de personas. “Los rayos matan, son capaces de trasladar hasta 100 millones de voltios”.  Por ello recomienda el uso de sistemas de pararrayos con los cuales las empresas pueden blindarse de tormentas que atenten a su giro de negocio.

Un pararrayos es un dispositivo que, colocado en lo alto de una infraestructura (edificio, centro de trabajo, galpón e instalaciones en general), dirige las descargas atmosféricas a través de un conductor hasta un sistema de tierras, evitando que las personas y los equipos que se encuentran dentro de esas infraestructuras puedan sufrir daños catastróficos”, indica Faour.

En Guayaquil sólo el 25% de los edificios cuentan con sistemas de pararrayos, siendo los más comunes lugares en donde funcionan radiodifusoras, y malls de la ciudad. Ante esto, Daniel Faour señala que aunque no hay cultura sobre la protección de fenómenos atmosféricos los ciudadanos deben considerar la necesidad de contar con instrumentos que los protejan.

En la actualidad existen equipos como el Nimbus, una nueva generación de pararrayos con dispositivo electrónico para avance de cebado con tecnología PDC, que ofrece cobertura de hasta 120 metros de radio, garantía de hasta 10 años, facilidad de instalación, entre otros beneficios.

La tecnología electrónica PDC/ESE, a diferencia de los sistemas pasivos con puntas captadoras, se sirve activamente del gradiente atmosférico para generar una ionización tal que permite aumentar la altura del punto del impacto de rayo, lo que incrementa el volumen protegido.  Esto facilita la protección de grandes áreas, simplificando y reduciendo costes de material e instalación”, explica el Gerente de Casa del Cable.

 

Link de referencia: https://www.revistapolitecnica.epn.edu.ec/images/revista/volumen41/tomo1/Vol41tomo1.pdf